No hay nada que nos guste más que encontrar a alguien famoso que haya caído en desgracia. Esa curiosidad malsana, ese morbo reprobable os lo vamos a saciar en El Marrajo con esta nueva sección titulada Gente venida a menos. Comenzamos con Jaimee Foxworth, la pequeña Judy Winslow de la serie ‘Cosas de casa’ que, al hacerse mayor de edad, cambió su nombre por el de Crave e hizo algunas películas porno.

Jaimee tuvo su momento de gloria en su más tierna infancia. Su madre, Gwyn Foxx era cantante y actriz, y sus hermanas Tyren Perry y Jania Foxworth se ganaban la vida también en el espectáculo, así que la niña desde siempre tuvo clara su vocación. A los cinco años ya hacía anuncios para televisión y a los nueve entró a formar parte del elenco de “Cosas de casa”, la serie que nos marcó en el cerebro aquello de “¿He sido yo?” Durante cuatro temporadas y 70 episodios fue la niña que animaba a su hermana Laura a tratar bien al pesado de Steve Urkel pero, de repente, su personaje desapareció sin que nadie diera ninguna explicación. Los Winslow ya no eran tres hermanos, solo eran dos y su personaje pasaba así a formar parte de ese grupo de personajes que desaparecen sin más de las series.

De ganar un buen dinero y ser muy popular, pasó a quedarse en el paro y a caer, prácticamente, en el anonimato. A los diecinueve años, con una dependencia al alcohol y a las drogas y serios problemas económicos, decidió probar suerte en la industria del cine para adultos para poder pagar sus deudas. Tomó el nombre artístico de Crave (Ansia) y, rápidamente, tuvo un gran éxito con su primera escena en la película “More black dirty debutantes #30”. Su carrera fue breve y solo participó en cuatro films en total, aunque sus escenas fueron después utilizadas en muchas otras películas.

En esa época participó también en el programa “Celebrity Rehab”, un reality para seguir el día a día de la rehabilitación de famosos. Según explicó en una entrevista, al quedarse embarazada, decidió dar un cambio radical en su vida y dejar las drogas y el cine erótico para ser un buen ejemplo para su hijo. Y en esas sigue, lejos de la vida pública, y nosotros la echamos de menos.